No dejes de ser hoy lo que puedes llegar a ser mañana.

Recuerdo que en 1998 abrieron un restaurante cerca de mi casa. Lo recuerdo porque hubo algo que me llamó la atención: habían puesto un letrero que decía “fundado en 1998”. ¿Por qué ponían ese letrero si solo tenían unos días de existencia?

Con el tiempo he comprendido, que ese restaurante era una compañía orientada a pasado. Cada día que se sobreviviese desde esa fecha inicial, supondría una garantía para los clientes de que se había estado haciendo un buen trabajo. Siendo así, en el año 2.156, el hecho de que la compañía hubiese sido fundada en 1.998 sería un aval que definiría toda su propuesta de valor.

“Since X.XXX” ha sido una garantía universal que nos ha hecho apostar por restaurantes, vaqueros, retailers o partidos políticos “desde” que tengo uso de razón y más allá: la resiliencia como valor, el tiempo como media y la confianza como motor.

Muchísimas grandes marcas y compañías trabajan desde ese enfoque. A pesar de que su propuesta de valor se sustenta sobre algo mucho más sólido que el simple paso del paso del tiempo, su brand heritage es tan pesado que inconscientemente fagocita toda su capacidad de reinventarse o innovar.

Cuando nos orientamos a futuro, todo se da la vuelta. Como valor aparece la esperanza, la medida sigue siendo el tiempo, y el motor nuestro propósito.

Un claro referente de este enfoque es el que tiene Tesla. Tesla no es una marca de automóviles, ni de transporte, ni de baterías… es una marca de propósitos. Por ejemplo, que la humanidad deje de depender de combustibles sólidos y pueda vivir del sol.

El “desde” se cambia por un “hasta”… un simple cambio de dirección que hace que todo adquiera un nuevo significado.

ArtículosChechu Salas