Poliamor, nómadas y otros nuevos estilos de vida laboral…

Estás leyendo estas líneas y probablemente seas alguien de ese alto porcentaje de personas que siente que hay algo que no va bien en su trabajo.

No sabes muy bien qué es pero sientes que tu entorno laboral no evoluciona a la misma velocidad que otras facetas de tu vida. Tranquilo, a lo mejor el problema no es tuyo.

El trabajo es una de las parcelas más estancadas de nuestro estilo de vida: conservador, rígido y absorbente. La forma en la que nos movemos, nos enamoramos o nos relacionamos está revolucionándose en los últimos años mientras que la forma de trabajar se va quedando atrás.

Aunque parezca que lo único que nos queda es leer esos blogs sobre la vida en Silicon Valley para que suspiremos como si fueran una novela rosa, empiezan a aparecer alternativas reales, sólidas y alcanzables de tener una nueva relación con el trabajo.

Poliamor. ¿Por qué tienes que trabajar para una sola empresa?

El poliamor, en temas sentimentales, plantea que se pueden tener relaciones múltiples sin renunciar a conceptos como la lealtad, la fidelidad o la entrega. Simplemente hace falta una cosa: que todo el mundo esté enterado de todo.

El poliamor laboral es algo parecido: crear nuevos modelos de relación entre empresas y sus trabajadores. Hasta ahora todo es muy rígido: o trabajas para mí, o eres freelance.

Las empresas necesitan asumir que sus trabajadores no son su propiedad, sino que están intercambiando valor con ellos. Los trabajadores tienen que saber que ellos también tienen la capacidad de definir los términos de la relación con su empresa.

Pensar qué porcentaje real del tiempo que dedicas a tu empresa eres productivo, y plantear que puedas dedicarte a otra cosa que te complemente o te haga aportar valor de otra manera, no es ninguna locura.

Nómadas. ¿Por qué tienes que vivir en un solo lugar?

Un amigo tiene una empresa y ha encontrado una manera de competir con los salarios que le ofrecen a los programadores en Estados Unidos. No paga con dinero, paga con estilo de vida. Le ofrece a sus trabajadores una sede en Bali donde pueden ir cuando quieran y la posibilidad de trabajar donde les dé la gana. La empresa tiene 20 empleados y no hay más de 2 trabajando en la misma ciudad.

Mucha gente dirá… “eso solo pueden hacerlo los programadores” o “con la estructura de mi empresa no se puede hacer eso”. Nadie dice que sea fácil, ni que sea cómodo, y precisamente de eso hablamos aquí, de como la estructura de las empresas no permite incorporar este tipo de nuevos hábitos.

Pero nadie dice que haya que ir de 0 a 100 km/h. Hay empresas que están empezando a hacer verdaderos esfuerzos con los horarios, el teletrabajo y otras iniciativas que son la antesala de empezar a plantearse la deslocalización.  

La universidad de la calle. ¿Sólo puedes formarte con un Master?

Cuando estás mal en tu trabajo, una de las cosas que te planteas es estudiar algo para complementar tu perfil o darle un giro a tu carrera.

Pero últimamente empiezan a verse otro tipo de opciones que cumplen el mismo objetivo. Hay gente que decide destinar el dinero que se gastaría en el master en emprender un proyecto.

Ningún Máster van a enseñarte a pasar frío como cuando decides emprender tu propia aventura. De hecho, empieza a hablarse de “startups de curriculum”: básicamente se trata de gente que no tiene intención de dejar la carrera corporativa, pero que decide emprender como experiencia formativa y apuesta personal. Muchas veces el final de esa experiencia no solo te habrá dado mucho conocimiento sobre negocios y sobre ti mismo, sino que si lo haces bien, a lo mejor acabas con unos cuantos ceros de más en tu cuenta bancaria.

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Esto no son más que 3 ejemplos que tratan de animar a todo el mundo a que diseñe su vida laboral para encontrar el formato que más se adapte a él. Ya no hay dos platos fijos que escoger en el menú, ahora puedes elegir los ingredientes de tu ensalada.

ArtículosChechu Salas